Astrología, humor y juego para una cena diferente
Una experiencia conducida para que una mesa converse, se sorprenda y se recuerde. No hace falta saber astrología ni creer en ella.
Desde una mesa íntima hasta una sala en juego
Mesa íntima
Una experiencia cercana y personalizada, integrada en la comida o la cena.
Sala en juego
Más ritmo escénico, concursos y dinámicas entre mesas para activar al público.
La experiencia se abre poco a poco
No es una sucesión de lecturas individuales. Hay una estructura clara, adaptada al servicio del restaurante y al grado de participación del grupo.
Situamos el juego y desmontamos tópicos.
Preguntas, símbolos, elecciones y pequeñas apuestas.
Lecturas breves, voluntarias y conectadas con el contexto.
Juego, improvisación, concurso o conclusión compartida.
Humor con fondo. Profundidad sin solemnidad.
No propongo un personaje fijo ni un espectáculo cerrado. Me interesan el juego y la risa, pero también la vulnerabilidad, la intensidad y aquello que normalmente dejamos fuera de una sobremesa.
Vale, pero ¿quién es este tipo?
Mi trayectoria no es precisamente lineal: fui militar, estudié Filosofía, soy psicólogo sanitario y llevo más de trece años enseñando astrología y trabajando con grupos.
También soy autor de Abismos Existenciales, he organizado congresos, colaborado con medios y explorado —sin presentarme como actor ni especialista en todas esas disciplinas— la literatura, la música, el teatro, la danza, el cine, el bufón, el mimo y la expresión corporal.
Esa mezcla, algo rara pero bastante útil aquí, me da recursos para sostener una conversación íntima, hablar ante una sala, jugar con lo inesperado y utilizar la astrología como detonante de encuentro, no como una sentencia.
Probemos con una mesa pequeña
Busco un restaurante de Barcelona interesado en una primera fecha piloto, con un grupo manejable y condiciones sencillas. Si funciona para el público y para el local, podemos repetirla, ampliarla o convertirla en programación estable.